Soy peor que un lobo callado
que huye decente al sentir dolor.
Un compás de música mística
se escapa de dos mortales haciendo el amor.
Tengo la duda de la virgen:
¿ser niña o ser mujer?
Siempre hay una primera vez.
Y la busco para dejar de ser.
La civilización confunde a
los relojes con el tiempo,
a la naturaleza con el paisaje.
(Mientras el mundo, laberinto sin centro,
se dedica a romper su propio cielo,
en su eterno declive de andares)
El dragón se escapa de Asia,
buscando su pasado en el presente.
Le falta seguridad, pisa mi ansiedad.
Bebe los vasos perfectos del alcohólico
que tengo enfrente.
(delante mio un espejo,
digo la verdad, si...pocas cosas me ofenden)
Mi cordura es un complejo de posturas.
¿Soy mucho y parezco poco?
¿Quién rompe con los "ellas"?
¿Debajo de qué puente
mi futuro espera?
La noche me enseña que
el enemigo acecha, bestia natural.
La caricia apaga mi sed
de vasija agujereada.
Y me enamoro de la magia
perfumada de un labio solitario,
una lágrima...y un suspiro largo.
(Ellos se drogan con la religión
del consumismo...
Quien paga, manda.
La numerosa tecnocracia jamás escupe
el plato donde come ni tampoco se agacha)
Ahora alguien me aguanta,como un fantasma.
Mientras el mundo pasa acariciándome la espalda.
El recuerdo tiene sombra, y va, y vuelve,
simpre extrañando, en eterna espera,
con el hambre de los demás.
Estoy con Dios, ajedrez por medio,
y le pregunto:
¿Alguien te recuerda que el pecado es gracias a vos?
(Dios es el Ser más solitario)
y me contesta:
"Te divierte verme dentro de mi paradoja perdido...
digamos simplemente que mi no es si,
dándole vuelta por fuera,
bien metido por dentro.
Sería bueno que entiendan que
yo inventé el juego, pero no las reglas."